¿Diosas vivientes en la filatelia?
 
 
Por : Juan Hernández Machado*, Prensa Latina
 
 
La Habana (PL).- Mientras más se avanza en el coleccionismo y la investigación filatélica, más cosas interesantes se descubren.
     Cuando montaba un estudio sobre "Los Reyes y los dioses en la filatelia de Nepal" y al ver un sello de ese país dedicado a la Diosa Viviente Kumari, me interesé por conocer su historia.
     El Reino de Nepal, cuyo orígenes se remontan al siglo VII de Nuestra Era, se encuentra enclavado en las montañas del Himalaya, entre la India y el Tibet.
     La Diosa Virgen Kumari Devi es un concepto muy antiguo en la historia de Nepal: data del año 800. Ese símbolo divino también se conoce como Tulja Vahaban.
     Hace 1200 años, el Rey Hindú de Nepal no podía solucionar algunos problemas de administración del Estado y le rezó a la Diosa Madre, quien se introdujo en su cuerpo para ayudarle a resolver aquellos problemas que él sólo no podía.
     Luego ella le dijo que tomaría una forma humana y quedaría detrás de una cortina para jugar al ajedrez con él y mientras, discutirían cómo resolver esos problemas, con la condición de que el Rey no intentara verla en la forma humana.
     Después de varios años, el Rey no resistió la tentación de ver a la Diosa y cuando corrió la cortina, se quedó maravillado por su belleza. La Diosa desapareció diciendo que no aparecería de nuevo en forma humana. El Rey quedó desencantado, se disculpó y rezó para obtener el perdón.
     Debido a sus rezos, la Diosa decidió ayudarlo y le pidió que seleccionara una niña de seis-siete años y la adorara como su representante en la tierra, pero se mantendría así hasta que comenzara su primer período menstrual.
     El Rey encontró una niña de la etnia Shakya y la ordenó como Kumari Devi, pasando esto a ser una tradición en ese país.
     Todos los que deseen que sus hijas sean valoradas para seleccionar la Kumari Devi, deben llevarlas al Rey con su horóscopo. Inicialmente se seleccionan cinco o seis niñas que son mantenidas por el Rey, mientras pasan la preparación previa a la selección final.
     Esta dura un par de semanas y, durante la primera, las candidatas deben ver sacrificios de animales, escuchar sonidos atemorizantes mientras las mantienen en habitaciones separadas, y la que mejor salga de las pruebas es la seleccionada.
     La nueva Kumari Devi recibirá posteriormente un intenso entrenamiento en asuntos litúrgicos, porque entre sus actividades en esa etapa de la vida, está participar en diferentes festivales religiosos de importancia en Nepal.
     El más importante es el Ghode Jatra, dedicado a celebrar la victoria del bien sobre el mal en el valle de Katmandú y dura varios días. La parte cultural la desarrollan los Newars de Katmandú, quienes trasladan, desde muchas localidades en procesión, los ídolos de los dioses montados en palanquines, mientras que en cada casa se celebra una fiesta.
     En la tarde del primer día, el Ejército Real de Nepal realiza carreras de caballos y diferentes shows acrobáticos en el pueblo de Tundikhel.
     Relata la leyenda que este festival surge luego que la población de Katmandú enterrara a un demonio bajo el suelo de los campos de juego de ese pueblo y, como creen que pudiera levantarse de nuevo y causar mucho daño al mundo, tienen que golpearlo con las patas de los caballos participantes en las actividades que se realizan.
     La Diosa Viviente Kumari acompaña al Rey y a la Reina en la presidencia de esta importante actividad.
     La filatelia de Nepal recoge tanto a la Diosa Viviente como a los principales festivales religiosos y otros aspectos de la historia y cultura de ese país.

*Artículo publicado en Prensa Latina. El autor es Mérito Filatélico de la Federación Filatélica Cubana. Colaborador de Prensa.
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