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Durante
el asedio de París por las tropas Prusianas en la guerra
de 1870/71, hubo una fecha que quedó grabada en la historia
parisina, el 18 de Septiembre de 1870. El Gobierno de la Defensa
Nacional francesa, buscaba la manera de poder enviar la correspondencia
a los distintos Departamentos. Desde el 23 de Septiembre, el aeronauta
J. Duruof, a bordo del globo "Neptuno", se elevó
a las 8 de la mañana, desde la Plaza St. Pierre en Montmartre,
llevando a bordo, 125 kg de Correo a Cránconville, cerca
de Evreux, donde aterrizaría, el mismo día a las 11
de la mañana. Después volvería al punto de
partida. La experiencia, debido a su éxito, sirvió
para crear dos Decretos, en fecha 26 de septiembre de 1870, definiendo
el régimen de la correspondencia destinada al exterior, donde
el transporte debía de asegurarse, mediante los globos aerostáticos.
Una circular de la Administración de Correos, con fecha 27
de Septiembre, fijó las condiciones de aplicación
de los decretos mencionados.
 Esa
fue en resumen la historia del " Ballón Montés",
de como salía la correspondencia de París, pero aparte
de los globos, hubo otros medios para el envío de correo
a París, y uno de esos medios, es el que paso a explicaros.
La "Boules de Moulins".
El Gobierno francés establecido
en Bordeaux, se preocupó de instituir las comunicaciones
postales directas entre las Provincias y París. Se acordaron
en fecha 15 y 24 de Octubre de 1870, designar sucesivamente primero
a M. Godeaux y después a M. Feillet, para buscar,   por
todos los medios especiales la forma de transportar la correspondencia
entre los diversos puntos de la República. Ese fue la tentativa
de las Boules de Moulins, un servicio Postal que funcionó
a titulo oficial.
Robert, Delort y Venoven, propusieron
la forma de hacer entrar en París la correspondencia, utilizando
unas bolas de cinc, de unos 20 cm. de diámetro, de forma
hueca, donde se introducía el correo, luego era sellado por
un herrero, y depositado en el curso del río Sena, para ser
arrastrado por la corriente rió abajo, y llegar dentro de
París, hasta un punto, donde eran
detenidas en unas redes colocadas expresamente y recogidas por unos
buzos, para luego llevarlas nuevamente al herrero, ser abiertas
y así poder distribuir la correspondencia de su interior.
Por supuesto, que la idea era
buena, pero siempre hay algún inconveniente, y en este caso
era que algunas de las "Boules", no llegaron a su destino,
perdiéndose en el cauce del río, sin llegar a descubrirse
hasta algunos, días, meses o años después,
de que se levantase el cerco a París, siendo considerados
los últimos hallazgos como verdaderos tesoros. Hasta la fecha,
se conocen 33 bolas descubiertas, teniendo en cuenta que se dieron
por desaparecidas, es decir sin llegar a su destino, todas aquellas
que se descubrieron después del 6 de Enero de 1871.
La primera descubierta, fue
el 6 de Marzo de 1871, 36 días después del cerco.
La "Boule", contenía 450 cartas y fue encontrada
cerca de Andelys, y la última el 14 de Abril de 1982, en
Vateville-la-Rue, por M. Jacques Duval.
Y hasta aquí, llega esta breve introducción
de las llamadas "Boules de Moulins".
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Carta enviada por conducto
de "Bule de Moulins"
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Pere Martínez Carmona
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
"Les Ballons
Montés", de Gérard Lhéritier,
edición de 1992.
Catalogue Spécialisé des timbres de France,
de Ivert et Tellier, tomo I.
La collectión d´oblitérations sur
les timbres clássiques de France.
GRAFICOS
LAS BOULES DE MOULINS
Del libro " Les Ballons Montés ",
del apartado de Boules de Moulins.
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