CORRESPONDENCIA EN LA GUERRA CIVIL
No siempre
se disponía en la población de sellos adecuados
para franquear la correspondencia y así consta durante
la guerra civil, en que la escasez de estos, era provisionalmente
paliada por la Administración Civil.
Por
lo general eran las tarifas ordinarias de correos, las que
se encontraban en estos tiempos en la estafeta, pero en
muchas ocasiones, por motivos administrativos o causa del
suministro en muchas poblaciones catalanas, se procedía
a estampar la marca del Ayuntamiento, con una nota correspondiente
aduciendo que no existían sellos en la población.
En otras poblaciones, por lo general fuera de Cataluña,
se franqueaba también con sellos no propios de correos,
benéficos, fiscales, pólizas, patrióticos.
etc.

Carta
circulada de Pineda de Mar al frente, a la División
44,
el día 7 de Agosto de 1938, franqueada con sello
de 45 céntimos.
El fechador es de tipo 2 en color negro.

Unos
días después de la anterior el 24 de Agosto
de 1938, se circula con mismo remitente y a mismo destino
otra carta, en la que se había agotado la existencia
de sellos en la oficina de Correos, llevando al margen una
nota manuscrita "No se franquea por carecer de sellos
en la localidad", con la marca de la Alcaldía
Constitucional en violeta. También se aprecia el
fechador tipo 2 en color negro.