19 de abril de 1857.

Circular dando instrucciones para el uso de las máquinas de sellar.

Dirección general de Correos.

En la silla-correo que sale hoy marchará el Constructor de las máquinas de sellar la correspondencia, D. Cosme García, provisto de una órden de esta Dirección para que se sirva V. facilitarle cuanto necesite a fin de que puedan establecerse aquellas lo más pronto posible en esa Administración. En su consecuencia, he dispuesto prevenir a V. que reciba y haga observar escrupulosamente las instrucciones que el mismo le comunique acerca del uso, manejo, limpieza y conservación de dichas máquinas, además de las que contiene el adjunto impreso; en la inteligencia de que exigiré a V. la responsabilidad más estrecha de cualquier falta que se note en este servicio, y que separaré de sus destinos a los empleados que estando encargados del cuidado y limpieza de las expresadas máquinas, no llenen con la mayor exactitud su cometido.

Dios guarde a V. muchos años.

Madrid 19 de Abril de 1857.

Luis Manresa.
Sr. Administrador principal de Correos de.......

Advertencia para el uso de las maquinas del sello

La máquina y el sello exigen sobre todo la mayor limpieza y aseo.

La legía de jabonero, y en su defecto la hecha con ceniza para los usos domésticos, es el Iíquido que disuelve la tinta de imprenta que se usa en la máquina, y el que debe emplearse para limpiarla.

El sello especialmente es preciso limpiarlo cada día al cambiarle la fecha, frotándolo con un cepillo mojado en la legía, hasta que quede el metal del sello descubierto en todos los huecos y como si no se hubiera usado.

La misma operación deberá hacerse con el tintero, la platina y rodillos, dos veces semanalmente a lo menos, desarmando todas estas piezas y lavándolas con legía una por una.

Luego de bien lavadas y Iimpias, es preciso pasarlas por agua natural, lo mismo que el sello, para quitarles la legía y enjugarlas bien antes de volver a colocar las piezas en su sitio.

Se recomienda mucho poner en el tintero únicamente la poca tinta necesaria para el día, a fin de renovarla diariamente y evitar asíque se ensucie y reseque. Asimismo, para preservarla del polvo conviene, siempre que no se haya de usar, tener cubierta la máquina con un lienzo o cualquiera otra funda.

Se advierte que los número movibles del sello que marcan el día, es necesario renovarlos así que se note que no imprimen bien.

Para que el sello salga impreso con toda perfección, se hace preciso tener cuidado al sellar de elevar y bajar la manija de la máquina todo lo que esta permite, con lo que se consigue que los rodillos tomen y extiendan convenientemente la tinta y la den asimismo al sello.

Cuando este no sale bien negro o marcado, consiste o en que dicho movimiento de la manija no se hace completo de arriba abajo, o que falta tinta a los rodillos: en este caso hay que darla por medio de dos o tres vueltas a la llave del tintero.

Por regla general, cada ochenta o cien sellos es preciso dar tinta.

Otras veces el sello sale falto por un lado o mejor impreso que por el otro, y consiste en que se han torcido las ballestitas o muelles que sostienen el rodillo delantero, y éste no roza o baña por igual al sello; pero esto se corrige en el acto enderezándolas y haciendo que dicho rodillo tenga siempre una posición bien horizontal.

Para el caso de descomponerse instantáneamente la máquina, se acompaña un mango que ajuste al sello, a fin de que se pueda sellar en el acto a mano.

Se encarga conservar todos los centros de los sellos que marcan el mes y el año.

NOTA.-Se acompaña a cada máquina:

1.º Ocho centros para los meses restantes del año.
2.º Una caja de números de imprenta para la fecha del día.
3.º Un mango para el sello.
4.º Un destornillador.