NUMISMÁTICA ROMANA IMPERIAL
La numismática romana comprende una historia de mas de veinte siglos, desde algo después de la fundación de Roma en el 753 a de J.C. hasta la caída del Imperio romano de Oriente (Constantinopla) en el año 1453.
    Aún delimitando aparte las del periodo Bizantino, nos encontramos igualmente desde sus inicios al derrocamiento del último Emperador de Occidente ROMULO AUGUSTULO en el año 476, con más de 1.200 años de numismática romana. A su vez esta se puede dividir en tres partes bien diferenciadas:

    Las de los Ases primitivos o época de reyes etruscos, la serie Republicana con sus emisiones de monedas familiares o consulares, hasta el periodo de AUGUSTO, y las de las monedas imperiales desde el año 31 a. de J.C. hasta el mencionado 476 d. C.
    Las diferentes monedas que se utilizaron fueron el áureo o denario de oro,llamado también talento, añadiéndosele el medio áureo o quinario de oro, y ambos fueron bajando de peso.
    Hasta tiempos de NERON los áureos eran de 8,17 gramos la pieza, entrando 40 de ellos en una libra. Dicho emperador bajo el peso a 7,27 gramos (45 piezas en una libra). CARACALLA hizo entrar 50 áureos en una libra, DIOCLECIANO 70 y CONSTANTINO 72, pasándose a llamar sólido de oro. No obstante hubo emperadores como GALIENO, que lo redujeron a un gramo de oro. VALERIANO en el siglo III , introdujo el triente o tercera parte del áureo.
    Las monedas de plata siguieron en forma de denarios y quinarios, se abolió el sestercio, aunque llegó muchas veces a ser real en piezas de bronce. El peso del denario continuó siendo como en época consular de 3,90 gramos de plata, hasta NERON que la redujo a 3,41 gramos, con 96 piezas en una libra. Su peso continuó hasta el siglo II, pero no así su aleación con el cobre, que llegó a ser de la mitad de la proporción. Con los siguientes emperadores la acuñación en plata fue decayendo, hasta su casi desaparición, siendo DIOCLECIANO, el que de nuevo la introdujo en toda su pureza y acuño el denario milliarense, siendo su paridad con el áureo de 1.000 denarios.

    Las monedas de bronce, numismáticamente hablando, en esta época se dividen en tres clases, grandes, medianos y pequeños bronces. Los dos primeros se dan comúnmente hasta el siglo III, el gran bronce equivalía a un sestercio, el mediano a un dupondio y otro mediano un poco menor representaba el antiguo as, que originalmente era de cobre, mientras que los otros se hicieron de latón (oricalco).
    El peso del gran bronce era de 27,5 gramos en sus mejores tiempos, y el mediano bronce la mitad. El as tuvo a su vez, dentro del apartado de pequeños bronces, susdivisores, el semis, medio follis o medio as, el quadrante o ¼ de as, el triente o 1/3 de as, el sextante o 1/6 de as y la uncia o 1/12 del as. El primitivo as libral pesaba 273 gramos, pero se fue
re duciendo su peso de la misma manera que sucedió con las monedas de metales nobles.
    Paralelamente a los pesos y material de las monedas romanas imperiales, pueden distinguirse claramente, a pesar de que no llevan impresa fecha alguna, ya que presentan por lo general en el anverso la efigie del emperador reinante, o la emperatriz o el hijo heredero, en algunas ocasiones, siempre rodeado de la leyenda que expresa su nombre con alguno de sus titulos. El anverso es muy variado, se conocen solamente de ADRIANO unos 2.000 diferentes. Personifican alguna deidad, escena de batalla, hechos notables de la vida civil o militar, e incluso hasta el siglo II en muchos de ellos se encuentran las siglas S.C. (senatus consultum), por decreto del Senado, que concedía al emperador la facultad de acuñar moneda, cuando le conviniese. Otras que son abundantes en sus reversos son las votivas (VOT), en época cristiana y expresaban los votos que públicamente hacía el emperador, por aniversarios, salud. etc.
  «« Atrás Siguiente »»