|
VI CAMPEONATO NACIONAL DE FILATELIA
A un año del histórico XIII Congreso
Filatélico, otro evento de envergadura se adiciona
a la rica vida de ocho lustros de la Federación
Filatélica Cubana, FFC. Se trata de un encuentro
nacional competitivo y de reflexión, donde se
desplegaron las mejores galas expositivas y
de conocimientos.
Sí, el VI Campeonato Nacional
de Filatelia, celebrado en la Capital entre
los días 19 y 26 de noviembre del 2005, constituyó
el premio a varios años de trabajo minucioso
de directivos y filatelistas, así como de múltiples
proyectos emprendidos para lograr el desarrollo
de la filatelia en el país.
Desde el inicio mismo de esta
Fiesta del coleccionismo del sello y los valores
postales más diversos, las expresiones de regocijo
fueron muchas. Primaron las exclamativas por
la acertada ubicación del certamen: El Convento
San Francisco de Asís en la Habana Antigua,
orgullo de Cuba y Patrimonio del Mundo. Al conjugarse
un entorno mágico con la filatelia cubana, se
obtuvo un resultado de lujo, elevando la cultura
de los dos componentes involucrados a planos
pocas veces visto.
La afluencia de público fue uno
de los logros trascendentales. Más de 400 espectadores
presenciaron la ceremonia de apertura y un promedio
de cien personas pasaron diariamente por los
salones que acogieron a las colecciones.
Ávidos por conocer sobre lo que
acontece en el mundo filatélico, varias generaciones
se dieron cita en este recinto del Centro Histórico
para festejar los Aniversarios 150 de la Primera
Emisión Postal de Cuba y del Correo Local de
La Habana. A este recordatorio se le sumaba
otro hecho también singular: la emisión postal
del primer sello habilitado y sobrecargado del
mundo.
Las motivaciones eran muchas,
por ende la convocatoria de participación a
algo semejante no podía ser asumida con indiferencia.
De todo el país acudieron filatelistas. Los
Círculos Filatélicos del Cerro, Plaza y Cienfuegos
fueron los que presentaron el mayor número de
colecciones ymuy significativo resultó el nivel
técnico de los expositores juveniles, acorde
con la maestría alcanzada a nivel internacional
de los últimos tiempos.
Y como fue una semana heterogénea
sin olvidar a nadie ni a nada, los organizadores
la concibieron en jornadas útiles. Cada día
se dedicó a un tema diferente: al coleccionismo
detarjetas, al Adulto Mayor, y a la Filatelia
Temática. También hubo espaciospara la Juventud,la
Literatura y la Prensa Filatélica, y el Correo
y la Historia Postal.
A pesar de que reinaron preferencias,es
posible afirmar que la amplia participación
estuvo asociada al entusiasmo permanente.
El anuncio de los Nominados al
Premio Nacional de Filatelia generó muchas expectativas.
La presentación de Tarjetas Telefónicas de ETECSA
colmó la sala de coleccionistas. El Festival
Filatélico Juvenil fue una apoteosis de alegría
contagiosa y lo mismo sucedió con las decenas
de ?abuelitos? que acudieron a aprender aún
con sus edades acuestas.
Y en el centro de todo ese deambular
filatélico hubo un espacio de respeto al Apóstol,
la constitución del Grupo de Filatelia Martiana,con
la presencia del destacado intelectual cubano,
Armando Hart Dávalos, Director de la Oficina
Nacional del Programa Martiano.
Mientras todo ello sucedía, un
jurado dedicado y meticuloso sopesó hasta el
mínimo detalle el amplio abanico de colecciones
en aras de calificar con justicia y objetividad.
Compuesto por José Raúl, como Presidente (con
categoría FIAF), Ignacio Granados, como Secretario,
y los integrantes Luciano Louro, Fernando Fabregas,
Freddy Muguercia y Jesús del Valle, tuvo como
Aprendiza Omar Díaz , quien fue aprobado como
Jurado Nacional.
Casi al final del Campeonato,la
recompensa de la espera fue un puro gustazo:
5 Medallas de Oro Grande, 6 de Oro, 6 de Vermeil
Grande, 13 de Vermeil, 12 de Plata Grande, 15
de Plata, 17 de Bronce Plateado, 14 de Bronce
y 3 diplomas de menciones.
Luego en el Palmarés, los aplausos
y los gestos de aprobación ante los premios
y halagos individuales o colectivos, superaron
con mucho lo percibido por el ?ojo del periodismo?:
El VI Campeonato Nacional de Filatelia 2005
rompía el molde de certámenes de este tipo en
suelo cubano. El reto de superarlo se impone.
|